Tratamiento

Ante la existencia de esta enfermedad, es imprescindible atenderse en forma inmediata con un ginecólogo con especialidad en oncología, que es un médico especializado en diagnóstico y tratamiento de cáncer en los órganos de reproducción de las mujeres. También puede tratarse con un grupo de trabajo compuesto por un ginecólogo y un oncólogo, manteniendo siempre el contacto con los mismos profesionales.

Los médicos que te atiendan deberán contar con experiencia en el tratamiento y manejo físico de este tipo de enfermedad.

Es muy importante que los mismos sean personas sensibles a tus inquietudes, que tengan una personalidad agradable y contenedora hacia vos, y con quienes te sientas confortable en la comunicación y el trato, para mantener un estado psicológico mínimamente adecuado, lo que ayuda a la efectividad de la terapia médica indicada.

Se sabe que el estado psicológico de una persona y la voluntad de vivir y llevar adelante un tratamiento difícil es muy importante para una mayor probabilidad de éxito. Por eso también es recomendable una atención psicológica-psiquiátrica a los fines de complementar la atención y el tratamiento médico-oncológico.

El médico de cabecera debe estar dispuesto a contestar tus llamados telefónicos y necesidades en forma rápida debiendo ser el mismo, fácilmente ubicable.

Al día de hoy se está trabajando en la identificación de diferentes tipos de tratamiento de acuerdo al estado de avance de la enfermedad, en función de investigaciones que se están realizando. Ya existe información en sitios de Internet, pero dedicada a especialistas, y aún no está preparada como para ser informada a pacientes.

El tratamiento de esta enfermedad se basa en 2 puntos:

  1. CIRUGIA: Es lo primero que se realiza para tener un diagnóstico extacto de la situación en los ovarios, y la muy probable cirugía de los mismos para evitar el crecimiento de las células cancerígenas.
  2. QUIMIOTERAPIA: Se utiliza medicación que es inyectada y viaja a través del flujo sanguíneo para destruir a las celulas malignas, o frenar el crecimienbto de las mismas dentro y fuera de los ovarios.Este tratamiento es el mayormente utilizado como paso siguiente a la cirugía.

Los detalles, tiempos, dosis, etc, de estos tratamientos serán considerados por los especialistas según cada caso y de acuerdo a la reacción de cada persona a los mismos.

Es importante tener conciencia que cada persona es diferente, en todo sentido, y también el estado de la enfemermedad, por lo que cada cuerpo reacciona en forma diferente a cada tratamiento, lo que significa que no es válido comparar casos ante situaciones aparentemente similares.